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 Xavier Bosch, CEO de ReachOut, uno de los socios de la Red ICNET,

nos da 10 claves para los proyectos de orientación con niños y jóvenes.

 

Desde la perspectiva de mis 30 años de experiencia y 15 como Director Ejecutivo de ReachOut, la orientación (Apoyo Socio-Educativo) es un gran complemento a la educación de los padres y al colegio. Cuando los padres se encuentran cada vez con más dificultades para relacionarse con sus hijos, quienes parecen habitar un mundo diferente en el que ellos crecieron, y los profesores están tan centrados en las habilidades academicas que hay muy poco tiempo para el desarrollo de habilidades esenciales para alcanzar las metas en al vida

Ha habido mucho ruido sobre la tutoría en los últimos meses, a menudo acompañada de investigaciones que muestran el impacto positivo que puede tener en la mejora de los resultados académicos, la autoestima, la movilidad social y las oportunidades de vida.

Como yo lo veo, desde la perspectiva de los cuales 30 años en el negocio y los 15 años como director general de ReachOut mentoring charity generates, la tutoría es un buen complemento para la crianza y las escuelas; cuando los padres les resulta cada vez más difícil relacionarse con sus niños que parecen habitar un mundo diferente a la que crecieron , y los maestros están tan centrados en las habilidades académicas que hay poco tiempo para el desarrollo de los valores de los caracteres esenciales para alcanzar las metas de la vida.

Así que para cualquiera que piense en emprender un proyecto de orientación, diría que fuese a por elle, el impacto que puede tener es enorme. Aquí hay algunos consejos para ayudarle a empezar.

1. Reclutar a los mejores mentores.

Puede parecer extraño que empezar con los mentores en lugar de con el propio proyecto, pero por mucho que la planificación que hayas puesto en tu proyecto, sin buenos mentores no va a funcionar, por lo que vale la pena gastar un poco de tiempo en esto aquí. (véanse los puntos 2 a 5).

2. Subirlos a bordo.

Una de las cosas más importantes del aprendizaje a través de la orientación es dar, y esto se adquiere principalmente mediante el ejemplo, por ello recomiendo que los mentores sean voluntarios. Da a conocer ampliamente tu red y publica ofertas a través de la universidad y los centros de voluntariado locales, sitios en línea como do-it.org y vinspired.com, y a través de los departamentos de responsabilidad social corporativa de empresas. Los mentores de diversos sectores de la vida van a proporcionar una amplia gama de experiencias para los jóvenes.

Proporcione una descripción clara las funciones, las tareas y actividades involucradas, y el nivel de compromiso y la formación necesaria. Sea claro y directo para evitar que voluntarios se inscriban y luego de abandonen más tarde, ya que estábamos buscando algo diferente.

3. Formarlos bien

La formación debe cubrir la construcción de una relación de orientación, que trata de temas delicados y termina la relación. Debe ofrecer una formación básica en psicología y desarrollo infantil.

Los mentores deben ser alentados a trabajar hacia el desarrollo de hábitos positivos en lugar de evitar los negativos y estar atentos para alabar en lugar de criticar. Mostrara los mentores cómo relacionarse con los jóvenes, no por cómo hablan o se visten, sino porque se preocupan por ellos y toman un interés real en lo que su aprendiz les dice. Por último, la formación debe abarcar también aspectos importantes como la protección y mantener los límites.

4. Facilitar la planificación

Se ha de facilitar con antelación un planing de sesiones para cada período, para que los mentores puedan prepararlas y ofrezcan actividades con objetivos claros, como el crecimiento en la comprensión de un valor de carácter tal como el autocontrol, o mejorar una habilidad. A menudo, el mentor y el aprendiz pueden tratar otros asuntos con el objetivo de perseguir algo que merece la pena, los mentores tendrán que evaluar si tratan esto otro posible asunto en la orientación o bien fuera de ella.

5. Ofrecer apoyo continuo

Realizar sesiones de seguimiento regularmente para comprobar cómo avanzan los mentores y hacerles saber a quién deben contactar si tienen un problema específico que quieran tratar. Estar allí para escucharlos y ofrecer asesoramiento o posibles soluciones. Es importante volver a realizar un seguimiento más tarde para comprobar cómo siguen avanzando.

6. Trabajar juntos

La orientación no es una solución rápida. Se necesita tiempo para construir primero una relación con el joven y averiguar dónde se encuentran sus necesidades y luego encontrar una forma de apoyar esas necesidades. Al trabajar con el personal del colegio, los padres u otras organizaciones, puede ser un buen comienzo para la comprensión de los jóvenes, y averiguar lo que está pasando fuera del proyecto de orientación.

Un maestro podría decirte que Jane es demasiado tímido a participar en actividades de grupo, pero le encanta el deporte, Graham tiene dificultades para expresarse, pero es fantástico en plástica o que Charmaine puede ser perturbador, pero responde bien cuando se toma el tiempo para explicar cara a cara.

Mamá le puede decir si Gran ha estado enfermo últimamente, o si el joven fue intimidado en su anterior colegio.

Solicite a los padres o responsables que rellenen un formulario de inscripción para el niño, que incluya la información necesaria y las razones para la remisión de antecedentes pertinente.

Intentar hablar con otras personas que influyen en la vida de los niños, de forma que se pueda compartir información y los avances logrados, asegurando que todos los involucrados trabajan juntos para satisfacer las necesidades del joven.

7. Reunirse regularmente

Los mejores resultados se obtienen en proyectos de apoyo de más de seis meses de duración y con reuniones periódicas que permitan que la relación entre el mentor y el joven mejore y se consigan cambios.

8. Escuchar. Mira. Responder

Conécta con los intereses y la personalidad de los jóvenes del  grupo.

Escucha lo que le dicen. ¿Se espabila Timmy cuando se está hablando de fútbol? ¿Tiende Janna a evitar hablar de su vida familiar? ¿Se siente cómodo Joshua pidiendo ayuda o es propenso a dejar de hacerlo sin intentarlo?

Mira cómo se comportan. ¿Quiénes se nombran a ellos mismos líderes del grupo? ¿Quién da vueltas por el aula durante la clase de matemáticas, pero se concentra durante la de inglés? ¿A quién admiran?

Quédate con lo que vayas aprendiendo y planifica las sesiones en consecuencia. Ten en cuenta lo que les gusta y donde se podría desarrollar mejor, para poder ofrecer actividades más eficaces para el grupo. Cada joven y cada grupo es diferente, por lo que hay que  ser flexibles con sus planes para darles lo que necesitan.

Revisar el progreso de los jóvenes y toma nota de aquellos que puedan necesitar un seguimiento. Es posible que necesite hablar de las necesidades del joven con su profesor o su padre o quizá deba ser enviado a otra organización al final del proyecto.

9. Déjalo claro y despejado.

Es importante que todo el mundo sepa a qué atenerse. Tómate tiempo necesario para explicar a los jóvenes, mentores, maestros y padres, los objetivos del proyecto, lo que se espera de ellos, y lo que puede esperar conseguir.

De esta manera todo el mundo sabe en qué están invirtiendo su tiempo, esfuerzo y emociones.

Así que, antes del inicio se debe explicar el propósito del proyecto y ejecución de las actividades principales y conseguir la aportación de los jóvenes sobre lo que les gustaría hacer. Después conviene  tomar un tiempo para gestionar las expectativas, por ejemplo ¿Tienen que asistir a todas las sesiones? ¿Qué pueden hablar con su mentor? ¿Qué actividades son opcionales?

Tener proyecto con un periodo de tiempo definido de manera que haya un final claro y limpio de la relación de maestro-aprendiz y al final del proyecto permitir que los jóvenes sepan dónde pueden dirigirse si necesitan apoyo. Les decimos que siempre se puede estar en contacto con ReachOut necesitan ayuda, o si quieren estar en contacto con su mentor en el futuro.

10. Y por último…

Siempre he considerado que aprender a dar es un aspecto importante de la orientación. No importa lo poco talentoso que uno se percibe, todos podemos dar, aunque sea una sonrisa a un compañero cansado, o un “gracias ” a la señora de la limpieza.

Un buen mentor le ayudará a su aprediz a encontrar oportunidades para dar: compartir la comida con un amigo en el almuerzo, ayudar a limpiar la mesa en la casa, el apoyo a un amigo que está en aprietos en clase.

Las posibilidades son infinitas, pero cada uno de ellos permite a los jóvenes apreciar la belleza de dar y el efecto potenciador que tiene. Con el tiempo, a medida que crecen y maduran, los jóvenes pueden empezar a mentores. Esto representa el final del ciclo, pero el comienzo de una nueva aventura para el nuevo mentor.

Fuente: http://www.sec-ed.co.uk/

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Diez claves para el éxito de un proyecto orientación juvenil